El pasado fin de semana tuve la oportunidad de participar en el Triatlón de Zamora desde una doble perspectiva: como Director Técnico de la Federación Asturiana de Triatlón, acompañando a la Selección Asturiana, y como entrenador de varios de los deportistas que representaron a Asturias en la competición.

Este tipo de jornadas tienen un valor especialmente interesante desde el punto de vista técnico. Permiten observar de cerca el comportamiento de los deportistas en competición, analizar la toma de decisiones en carrera y evaluar aspectos que muchas veces no son visibles en el entrenamiento diario. 

La expedición reunió a deportistas de diferentes clubes y categorías, generando un entorno muy positivo de convivencia y colaboración. Uno de los aspectos más destacables fue precisamente el ambiente existente entre los integrantes de la selección, demostrando que es posible competir representando a clubes diferentes y, al mismo tiempo, formar parte de un mismo equipo cuando toca defender los colores de Asturias.

En la prueba femenina, Andrea Trigo se llevó la victoria en la prueba absoluta, confirmando su gran estado de forma. También compitió Daniela Martínez, 27ª, quien también formó parte de la expedición asturiana.

En la prueba absoluta masculina, los resultados fueron: Adrián Cerro Castro, 8º; Mario Trigo Albarrán, 17º y Álvaro González López, 18º. En categoría juvenil, Álvaro Cerro consiguió la victoria.

Experiencias como esta también contribuyen a mantener una visión actualizada del nivel competitivo nacional, algo fundamental para cualquier entrenador que trabaja con deportistas de rendimiento y con objetivos a medio y largo plazo dentro del triatlón.